A la distancia de un nudo de corbata
con tú cintura sin escapatoria entre los
brazos,
bajo el Sol del cielo azul de tú mirada,
en la atracción gravitatoria de tus
labios.
Dejando caer caricias en tú cuerpo como
lluvia,
una tras otra sobre la piel desnuda.
Emprender el largo viaje hasta la orilla,
contener un instante el calor del
deseo
antes de refrescar el alma en el mar de
tus besos.